Tuesday, November 5, 2013

La Tavuel de la Chiquis



Yo vivía en un mundo de mentiras, fabricando fantasías y otros dulces, vivía en un mundo bastante plano pero cómodo, con temor a Dios y a otros seres imaginarios. Transcurría un año no bisiesto pero sí bastante bizco (porque no veía ni un carajo lo que tenía en la carota y por eso me cantaban “hay mujer, la gente está diciendo por ahí…”) cuando de repente, como un rayo veloz (un rayo McQueen) apareció alguien en mi vida, una muchareja de bonitos pero chiquitos ojos, unos ojitos que parecen dos liniecitas bellas en un rostro coqueto y popular, y claro, como la carne es débil y el diablo es puerco quedé “prendao” de semejante espectaculito de mujer.

Uno viene y va pensando en qué carajos le va a decir a la muchacha, pero evidentemente ella era más sabida que yo a pesar de su corta edad (pequeña en tamaño, grande en placer) y en eso me “echó el anzuelo” en una noche aciaga en la bella capital de la República.

La noche en mención yo estaba “dizque” estudiando en un institutillo de mala entraña el cual me enseñaba a codearme con otros pedantes como yo que no queríamos pagar mucho para aprender un idioma a las malas. Una de mis compañeras me acompañaba en ese no placentero momento ya que era un soberano viernes a las 7:30 de la noche y con mi ñoñera y con mi pereza de quedarme en la casa decidí asistir a semejante lugar de perdición, cuando como por arte de magia (porque es toda una hechicera, una “sedutora”) apareció la susodicha amazona de La Sabana y le dije, con mi bien sabida inocencia a flor de piel que nos fuéramos a dar una vuelta al cielo, para ver lo que es eterno o a La Casa de La Cerveza, para ver lo que es bebernos; ella, con su boquita de caramelo masticable (como Barrilete) dijo como quien no quiere la cosa y la cosa no quiere que sí, que “trépela”, con un acento que me dejó más deslumbrado que antes.

Así pues viajamos en un carruaje amarillo (llámelo Taxi) hacia el mero sitio de la perdición que nos recibió con los brazos abiertos debido a que pedimos licores y brebajes para relajar el ambiente.

Pero ojo, atención, cuidado, mosca, aquí es donde todo da un giro inesperado, un giro propio de las novelas rosa que se leen en las bibliotecas (nótese que no dije ni libroteca ni mañanana) y como se dice vulgarmente, juaz, la chiquilla me recontrachupeteó pero hágame el favor, qué delicia de Chupelupe, quisiera estar saboreándolo ahora. Claro que ella también me “sedució” con su movimiento de cadera que la proclamó como la dueña del swing, cuando baila como un figurín…

Aunque ahí no termina el cuento en cuestión; yo, en mi temor a Dios y a las buenas costumbres la alejé (como un idiota) y le dije: mira chiquilla hermosa, yo sé que estás buena (bien bien buena tú te ves bien buena, como dice mi General) y yo estoy buenazo, pero no nos tenemos que desnudar (pa’ qué) pa’ enamorarme baby, nos debemos al Señor y a la virtud y el domingo deberíamos ir a la misa para pedirle permiso a mi Pastor (Pastor López) y así consagrar esta relación a la mano misericordiosa y cálida del Rey de Reyes y no a ese otro dios llamado Johnny Walker Red Label.

Evidentemente ella, sabida como es, supo enredarme con sus crespitos y sus sabios labios y alejarme del camino marchito que lleva a la salvación del espíritu y a la perdición de los placeres carnales, me enseñó cositas ricas y “shavoshitas” y así me hizo pasar muy bueno, a pesar de uno que otro regaño y una que otra palmadita afectuosa en un cachete (y su juntamos cachete con cachete, pechito con pechito y ombligo con ombligo…) y de decirme: “y qué tal si juntamos todo lo demás”... obviamente no pondré nombres pero solo me limitaré a decir que éramos El Señor X y La Señora Y, en eso le dije: Marge, si esto no enciende tus motores dejo de llamarme Homero J. Simpson!

El fin del cuento es casi periodístico, todo terminó porque ella, sabida como es, se alejó de mi mera presencia por aquello de que yo ya abandonaba esa tierra llena de gente mala que se llama Colombia, y yo quedé así, con el corazón roto cuando antes rebozaba de alegría, de qué, de alegría con sus mañas y su peleadera cuando sentía el boom de este perreo intenso… La extraño a veces y otras veces más, porque es una mujer que me entiende mis bobadas y no me deja madurar (ni yo a ella), pero bueno, vaya una a saber (como persona) qué es lo que le depara el futuro místico, de pronto ella, medio bruja medio gitana (tu pelo, tu pelo, tu cara, tu cara) sepa qué será mañana, pero yo no sé mañana, si se estaremos juntos, si se acaba el mundo… Espero verla al menos un poco más y dedicarle algo tierno y emotivo, como la canción “Rica y Apretadita” que a ella tanto la identifica.

Pero bueno, que la pasé muy delicioso, qué gracias!

Fin del Comunicado!


Acá dejo la lista de canciones inspiradoras de esta payasada romántica protagonizada por …. Tu tu tu tuuuun, no les voy a decir, Chismosos!


Fabricando Fantasías

El Venao

Hechicera

Nubes

Chupelupe

Libroteca o Mañanana

La Dueña del Swing

Bien Buena (La mejor porque es de Mi General)

No nos tenemos

Lloró mi corazón (esta suena a CaliSex)

Morderle esa garrita también es “chavocho”

Cachete, pechito y ombligo (pechito papito)

Queremos nombres!!!

Rebosa de Alegría!

Gitana (El video contiene escena de la película Española "Carmen" – léase “hombre/carro -)

Rica y Apretadita

Muy Delicioso

Y de remate dejo la que más le gusta a esa mujer